12. Sanidad (parte 2)
EL ÁRBOL DE LA VIDA
Ezequiel 47
12 Y junto al río, en la ribera, a uno y otro lado, crecerá toda clase de árboles frutales; sus hojas nunca caerán, ni faltará su fruto. A su tiempo madurará, porque sus aguas salen del santuario; y su fruto será para comer, y su hoja para medicina.
Apocalipsis 22
2 En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones.
Según Apocalipsis, comerán del árbol de la vida quienes...
ENFERMEDAD Y MEDICINA
Algunas personas sienten que si se enferman, significa que están en pecado. Pero la Biblia nos enseña...
EL DIAGNÓSTICO CLÍNICO
Levítico 13
2 “Cuando alguien tenga en la piel de su cuerpo hinchazón, costra o mancha clara y se convierta en la piel de su cuerpo en llaga de lepra, será traído al sacerdote Aarón o a uno de sus hijos sacerdotes. 3 El sacerdote examinará la parte afectada en la piel del cuerpo. Si el pelo en la llaga se ha vuelto blanco y la llaga parece más hundida que la piel de su cuerpo, es llaga de lepra. Cuando el sacerdote lo haya examinado, lo declarará impuro.
Mateo 8:2-4; Marcos 1:40-45; Lucas 5:12-16
Vino a Jesús un leproso y postrándose ante él le imploró:
—¡Señor, si quieres, puedes limpiarme!
Jesús, movido a compasión, extendió la mano, lo tocó y le dijo:
—Quiero. ¡Sé limpio!
Al instante la lepra desapareció de él. Y Jesús le mandó que no se lo dijera a nadie; más bien, le dijo:
—Ve y muéstrate al sacerdote y da por tu purificación la ofrenda que mandó Moisés, para testimonio a ellos.
¿FE VS. CIENCIA?
Levítico 15
1 Cualquier hombre cuyo cuerpo tiene flujo seminal, quedará impuro a causa de su flujo.
19 Cuando una mujer tenga flujo de sangre, y su flujo salga de su cuerpo, quedará impura durante siete días.
25 Cuando una mujer tenga flujo de sangre por muchos días fuera del tiempo normal de su menstruación, o cuando tenga flujo de sangre más allá de su menstruación, todo el tiempo que dure el flujo de su impureza ella quedará impura como en el tiempo de su menstruación.
Mateo 9:20-22; Marcos 5:24-34; Lucas 8:42-48
Había una mujer que sufría de hemorragia desde hacía doce años. Había sufrido mucho de muchos médicos y había gastado todo lo que tenía, y de nada le había aprovechado; más bien, iba de mal en peor. Cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás de él entre la multitud y tocó su manto porque ella pensaba: “Si solo toco su manto, seré sanada”. De inmediato se detuvo su hemorragia.
De pronto, Jesús, volviéndose a la multitud dijo:
—¿Quién es el que me ha tocado?
Y como todos negaban, Pedro le dijo:
—Maestro, las multitudes te aprietan y presionan.
Jesús dijo:
—Alguien me ha tocado, porque yo sé que ha salido poder de mí.
Él miraba alrededor para ver a la que había hecho esto. Entonces, cuando la mujer vio que no había pasado inadvertida, fue temblando y, postrándose delante de él, declaró ante todo el pueblo por qué causa lo había tocado y cómo había sido sanada al instante.
Él le dijo:
—Ten ánimo, hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz y queda sanada de tu azote.
TAREA
Haz los siguientes ejercicios durante una semana. Luego haz click aquí para reportar tu avance.
Ejercicio 1
MEDITA: ¿Alguna vez te ha tocado ir múltiples veces al médico, aunque el médico no encuentra solución a tu problema? ¿O tomar continuamente un medicamento, aunque no sientes mejoría? ¿Le das al Señor y a la oración el mismo voto de confianza?
Ejercicio 2
ORA: Pídele al Señor que avive tu fe - tanto para recibir sanidad como para sanar a otros. (Aunque ya lo hayas hecho la semana pasada.)
Ejercicio 3
PRACTICA: En la reunión, que pasen al frente los que necesitan ser sanados. Que los demás los ministren, imitando a Jesús en lo que él hacía. (Aunque ya lo hayas hecho la semana pasada.)
Ejercicio 4
ACCIONA: En tu discipulado, pregunta quiénes tienen enfermedades o dolencias. Minístralos como practicaste, imitando a Jesús en lo que él hacía. (Aunque ya lo hayas hecho la semana pasada.)
Ezequiel 47
12 Y junto al río, en la ribera, a uno y otro lado, crecerá toda clase de árboles frutales; sus hojas nunca caerán, ni faltará su fruto. A su tiempo madurará, porque sus aguas salen del santuario; y su fruto será para comer, y su hoja para medicina.
Apocalipsis 22
2 En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones.
Según Apocalipsis, comerán del árbol de la vida quienes...
- Venzan (2:7)
- Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol del conocimiento del bien y del mal. (Gén. 2:9)
- Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre. (Gén. 3:22)
- Lavan sus vestiduras (22:14)
- No seas sabio en tu propia opinión: Teme al SEÑOR y apártate del mal, porque será medicina para tu carne y refrigerio para tus huesos. (Prov. 3:7-8)
- No añadan ni quiten de las palabras del libro de esta profecía (22:18-20)
- Hijo mío, pon atención a mis palabras; inclina tu oído a mis dichos. No se aparten de tus ojos; guárdalos en medio de tu corazón. Porque ellos son vida a los que los hallan y medicina para todo su cuerpo. (Prov. 4:20-22)
ENFERMEDAD Y MEDICINA
Algunas personas sienten que si se enferman, significa que están en pecado. Pero la Biblia nos enseña...
- En aquellos días Ezequías cayó enfermo de muerte. Entonces el profeta Isaías hijo de Amoz fue a él y le dijo: "Así ha dicho el SEÑOR: 'Pon en orden tu casa, porque vas a morir y no vivirás'". (2 Reyes 20:1)
- Ezequías había sido uno de los mejores reyes de Judá.
- Cuando oyó esto, oró y lloró con gran llanto.
- El Señor oyó su oración y vio sus lágrimas, y mandó a Isaías de regreso con otras palabras.
- Por instrucción de Isaías, pusieron pasta de higos sobre la llaga de Ezequías, y sanó.
- Ezequías vivió quince años más, durante los cuales hizo dos cosas muy malas.
- Le mostró todo el tesoro de Judá a la embajada de Babilonia, y así despertó la avaricia de los que posteriormente conquistarían Judá y destruirían Jerusalén.
- Engendró a Manasés, quien llegó a ser el rey más malvado y perverso de Judá; deshizo todas las cosas buenas que había logrado su padre, profanó el santuario, e hizo pecar a Judá con sus ídolos.
- De aquí en adelante no tomes agua; usa, más bien, un poco de vino a causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades. (1 Timoteo 5:23)
- Nota: Éstas eran instrucciones de Pablo para Timoteo en un tiempo y contexto diferente al nuestro.
- Eliseo se enfermó de la enfermedad de la que moriría... (2 Reyes 13:14)
- Nadie duda que Eliseo haya sido uno de los profetas fieles del Señor.
- Aún enfermo de muerte, siguió profetizando y aconsejando al rey de Israel.
- Tanto estaba Dios con Eliseo, que aún después de que murió, los huesos de Eliseo resucitaron a otro.
EL DIAGNÓSTICO CLÍNICO
Levítico 13
2 “Cuando alguien tenga en la piel de su cuerpo hinchazón, costra o mancha clara y se convierta en la piel de su cuerpo en llaga de lepra, será traído al sacerdote Aarón o a uno de sus hijos sacerdotes. 3 El sacerdote examinará la parte afectada en la piel del cuerpo. Si el pelo en la llaga se ha vuelto blanco y la llaga parece más hundida que la piel de su cuerpo, es llaga de lepra. Cuando el sacerdote lo haya examinado, lo declarará impuro.
- Levítico 13 y 14 establecen el procedimiento para que los sacerdotes implementaran el análisis, diagnóstico, cuarentena, y purificación para la lepra.
- Las instrucciones abarcan la lepra en la piel del cuerpo, en la cabeza y en la cara, en textiles y cueros, y en las paredes.
- La persona diagnosticada con lepra tenía que quedar fuera del campamento, aislada de la comunidad.
Mateo 8:2-4; Marcos 1:40-45; Lucas 5:12-16
Vino a Jesús un leproso y postrándose ante él le imploró:
—¡Señor, si quieres, puedes limpiarme!
Jesús, movido a compasión, extendió la mano, lo tocó y le dijo:
—Quiero. ¡Sé limpio!
Al instante la lepra desapareció de él. Y Jesús le mandó que no se lo dijera a nadie; más bien, le dijo:
—Ve y muéstrate al sacerdote y da por tu purificación la ofrenda que mandó Moisés, para testimonio a ellos.
Sin embargo, su fama se extendía cada vez más y se juntaban a él muchas multitudes para oírlo y para ser sanadas de sus enfermedades. Pero él se apartaba a los lugares desiertos y oraba.
- Jesús no tuvo miedo de contagiarse, sino que tocó al leproso.
- Jesús es compasivo para sanar.
- Jesús es poderoso para sanar.
- Después de sanar al leproso, Jesús lo envió a consulta con el médico.
¿FE VS. CIENCIA?
Levítico 15
1 Cualquier hombre cuyo cuerpo tiene flujo seminal, quedará impuro a causa de su flujo.
19 Cuando una mujer tenga flujo de sangre, y su flujo salga de su cuerpo, quedará impura durante siete días.
25 Cuando una mujer tenga flujo de sangre por muchos días fuera del tiempo normal de su menstruación, o cuando tenga flujo de sangre más allá de su menstruación, todo el tiempo que dure el flujo de su impureza ella quedará impura como en el tiempo de su menstruación.
- En el Antiguo Testamento, esta impureza excluía a la persona de participar en ciertos ritos religiosos.
- Hoy en día no aplica literalmente, sino que sirve como sombra de la impureza espiritual.
- Nota a los padres: Ustedes son responsable de la educación sexual de sus hijos. ¡Hablen con ellos!
Mateo 9:20-22; Marcos 5:24-34; Lucas 8:42-48
Había una mujer que sufría de hemorragia desde hacía doce años. Había sufrido mucho de muchos médicos y había gastado todo lo que tenía, y de nada le había aprovechado; más bien, iba de mal en peor. Cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás de él entre la multitud y tocó su manto porque ella pensaba: “Si solo toco su manto, seré sanada”. De inmediato se detuvo su hemorragia.
De pronto, Jesús, volviéndose a la multitud dijo:
—¿Quién es el que me ha tocado?
Y como todos negaban, Pedro le dijo:
—Maestro, las multitudes te aprietan y presionan.
Jesús dijo:
—Alguien me ha tocado, porque yo sé que ha salido poder de mí.
Él miraba alrededor para ver a la que había hecho esto. Entonces, cuando la mujer vio que no había pasado inadvertida, fue temblando y, postrándose delante de él, declaró ante todo el pueblo por qué causa lo había tocado y cómo había sido sanada al instante.
Él le dijo:
—Ten ánimo, hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz y queda sanada de tu azote.
- Sin duda la mujer tenía una anemia debilitante a consecuencia de la hemorragia.
- En aquel contexto, la enfermedad la aislaba socialmente y religiosamente.
- La mujer había visitado muchos médicos y se había sometido a muchos tratamientos, pero no había sanado.
- La enfermedad la había empobrecido.
- Cristo no está en contra de la ciencia; está por encima de la ciencia.
LAS PROMESAS DEL SEÑOR
Si bregamos con enfermedad, aferrémonos primeramente a la misericordia del Señor y a Sus promesas.
- Y quitará Jehová de ti toda enfermedad; y todas las malas plagas de Egipto, que tú conoces, no las pondrá sobre ti. (Deut. 7:15)
- Ciertamente él llevó nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores. (Is. 53:4)
Haz los siguientes ejercicios durante una semana. Luego haz click aquí para reportar tu avance.
Ejercicio 1
MEDITA: ¿Alguna vez te ha tocado ir múltiples veces al médico, aunque el médico no encuentra solución a tu problema? ¿O tomar continuamente un medicamento, aunque no sientes mejoría? ¿Le das al Señor y a la oración el mismo voto de confianza?
Ejercicio 2
ORA: Pídele al Señor que avive tu fe - tanto para recibir sanidad como para sanar a otros. (Aunque ya lo hayas hecho la semana pasada.)
Ejercicio 3
PRACTICA: En la reunión, que pasen al frente los que necesitan ser sanados. Que los demás los ministren, imitando a Jesús en lo que él hacía. (Aunque ya lo hayas hecho la semana pasada.)
Ejercicio 4
ACCIONA: En tu discipulado, pregunta quiénes tienen enfermedades o dolencias. Minístralos como practicaste, imitando a Jesús en lo que él hacía. (Aunque ya lo hayas hecho la semana pasada.)
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