5. Ama a Tu Prójimo

Juan 13
34 »Un mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros. Como los he amado, ámense también ustedes los unos a los otros. 35 En esto conocerán todos que son mis discípulos: si tienen amor los unos por los otros.

Efesios 4
1 Anden como es digno del llamamiento con que fueron llamados: 2 con toda humildad mansedumbre, con pacienciasoportándose los unos a los otros en amor, 3 procurando con diligencia guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.

Colosenses 3
12 Por tanto —como escogidos de Dios, santos y amados— vístanse de profunda compasión, de benignidad, de humildad, de mansedumbre y de paciencia; 13 soportándose los unos a los otros y perdonándose los unos a los otros, cuando alguien tenga queja del otro. De la manera que el Señor los perdonó, así también háganlo ustedes. 14 Pero sobre todas estas cosas, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto.


HOSPITALIDAD
Juan 1
38 Jesús, al darse vuelta y ver que lo seguían, les dijo:
—¿Qué buscan?
Y ellos le dijeron:
—Maestro, ¿dónde moras?
39 Les dijo:
—Vengan y vean.
Por lo tanto, fueron y vieron dónde moraba; y se quedaron con él aquel día, porque eran como las cuatro de la tarde.

Hebreos 13
1 Permanezca el amor fraternal. 2 No se olviden de la hospitalidad porque por esta algunos hospedaron ángeles sin saberlo.


MISERICORDIA
Lc. 10:25-37
25 Cierto maestro de la ley se levantó para probarle, diciendo:
—Maestro, ¿haciendo qué cosa poseeré la vida eterna?
26 Y él le dijo:
—¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?
27 Él le respondió diciendo:
Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.
28 Le dijo:
—Has respondido bien. Haz esto y vivirás.
29 Pero él, queriendo justificarse, le preguntó a Jesús:
—¿Y quién es mi prójimo?
30 Respondiendo Jesús, le dijo:
—Cierto hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones quienes lo despojaron de su ropa, lo hirieron y se fueron dejándolo medio muerto. 31 Por casualidad, descendía cierto sacerdote por aquel camino y, al verle, pasó de largo. 32 De igual manera, un levita también llegó al lugar y, al ir y verle, pasó de largo. 33 Pero cierto samaritano, que iba de viaje, llegó cerca de él y, al verle, fue movido a misericordia. 34 Acercándose a él, vendó sus heridas echándoles aceite y vino. Y poniéndolo sobre su propia cabalgadura, lo llevó a un mesón y cuidó de él. 35 Al día siguiente sacó dos monedas y se las dio al mesonero diciéndole: “Cuídamelo, y todo lo que gastes de más yo te lo pagaré cuando vuelva”. 36 ¿Cuál de estos tres te parece haber sido el prójimo de aquel que cayó en manos de ladrones?
37 Él dijo:
—El que hizo misericordia con él.
Entonces Jesús le dijo:
Ve y haz tú lo mismo.

Mateo 25:31-40
31 »Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria y todos los ángeles con él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria; 32 y todas las naciones serán reunidas delante de él. Él separará los unos de los otros, como cuando el pastor separa las ovejas de los cabritos; 33 y pondrá las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda.
34 »Entonces el Rey dirá a los de su derecha: “¡Vengan, benditos de mi Padre! Hereden el reino que ha sido preparado para ustedes desde la fundación del mundo. 35 Porque tuve hambre, y me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; fui forastero, y me recibieron; 36 estuve desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; estuve en la cárcel, y vinieron a mí”. 37 Entonces los justos le responderán diciendo: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te sustentamos, o sediento y te dimos de beber? 38 ¿Cuándo te vimos forastero y te recibimos, o desnudo y te vestimos? 39 ¿Cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y fuimos a ti?”. 40 Y respondiendo el Rey les dirá: “De cierto les digo que en cuanto lo hicieron a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicieron”.


HUMILDAD
Juan 13
4 [Jesús] se levantó de la cena; se quitó el manto y, tomando una toalla, se ciñó con ella. 5 Luego echó agua en una vasija y comenzó a lavar los pies de los discípulos y a secarlos con la toalla con que estaba ceñido. 6 Entonces llegó a Simón Pedro y este le dijo:
—Señor, ¿tú me lavas los pies a mí?
7 Respondió Jesús y le dijo:
—Lo que yo hago tú no lo entiendes ahora pero lo comprenderás después.
8 Pedro le dijo:
—¡Jamás me lavarás los pies!
Jesús le respondió:
—Si no te lavo no tienes parte conmigo.
12 Así que, después de haberles lavado los pies, tomó su manto, se volvió a sentar a la mesa y les dijo:
—¿Entienden lo que les he hecho? 13 Ustedes me laman Maestro y Señor y dicen bien, porque lo soy. 14 Pues bien, si yo, el Señor y el Maestro, lavé sus pies, también ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros. 15 Porque ejemplo les he dado para que, así como yo se los hice, ustedes también lo hagan.

Lucas 22
24 Hubo entre ellos una disputa acerca de quién de ellos parecía ser el más importante. 25 Entonces él les dijo:
—Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que tienen autoridad sobre ellas son llamados bienhechores. 26 Pero entre ustedes no será así. Más bien, el que entre ustedes sea el importante, sea como el más nuevo; y el que es dirigente, como el que sirve. 27 Porque, ¿cuál es el más importante: el que se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Sin embargo, yo estoy en medio de ustedes como el que sirve.
28 »Y ustedes son los que han permanecido conmigo en mis pruebas. 29 Yo, pues, dispongo para ustedes un reino, como mi Padre lo dispuso para mí, 30 para que coman y beban en mi mesa en mi reino, y se sienten sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.


PERDÓN
Mateo 18
21 Entonces Pedro se acercó y le dijo:
—Señor, ¿cuántas veces pecará mi hermano contra mí y yo le perdonaré? ¿Hasta siete veces?
22 Jesús le dijo:
—No te digo hasta siete, sino hasta setenta veces siete.

Mateo 6
14 Porque si perdonan a los hombres sus ofensas, su Padre celestial también les perdonará a ustedes. 15 Pero si no perdonan a los hombres, tampoco su Padre les perdonará sus ofensas.


LOS CASOS DIFÍCILES
1 Pedro 2
18 Siervos, estén sujetos con todo respeto a sus amos; no solamente a los que son buenos y comprensivos sino también a los severos. 19 Porque esto es aceptable: que alguien soporte aflicción y padezca injustamente por tener conciencia de Dios.

Marcos 14
18 y, cuando estaban sentados a la mesa comiendo, Jesús dijo:
—De cierto les digo que uno de ustedes, el que come conmigo, me va a entregar.
19 Entonces comenzaron a entristecerse y a decirle uno tras otro:
—¿Acaso seré yo?
20 Él les dijo:
—Es uno de los doce, el que moja el pan conmigo en el plato.

  • Quien te traicione será siempre alguien cercano a ti. Ámalo igual.


LA CENA DEL SEÑOR
Mateo 26
26 Mientras ellos comían, Jesús tomó pan y lo bendijo; lo partió y lo dio a sus discípulos, y dijo:
—Tomen; coman. Esto es mi cuerpo (que por ustedes es partido. Hagan esto en memoria de mí).
27 Tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio diciendo:
—Beban de ella todos; 28 porque esto es mi sangre del (nuevo) pacto, la cual es derramada para el perdón de pecados para muchos. (Hagan esto todas las veces que la beban en memoria de mí”.) 29 Pero les digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid hasta aquel día cuando lo beba nuevo con ustedes en el reino de mi Padre.

I Corintios 11
26 Todas las veces que coman este pan y beban esta copa, anuncian la muerte del Señor, hasta que él venga.
27 De modo que cualquiera que coma este pan y beba esta copa del Señor de manera indigna, será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor. 28 Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y coma así del pan y beba de la copa. 29 Porque el que come y bebe, no discerniendo el cuerpo, juicio come y bebe para sí.

  • La Cena del Señor nos obliga a examinarnos - ¿Estamos amándonos unos a otros como Dios manda?
  • Si tengo mala relación con otro miembro del Cuerpo de Cristo, la solución ideal no es no tomar la Cena del Señor, sino hacer las paces para luego tomar la Cena del Señor con limpia conciencia.


TAREA
Haz los siguientes ejercicios durante una semana. Luego haz click aquí para reportar tu avance.

Ejercicio 1
¿Quién es la persona del Cuerpo de Cristo que te resulta difícil amar? Entrégale al Señor todas las ofensas que esta persona te ha hecho. (Esto es algo entre el Señor y tú; la otra persona no necesita saberlo.)

Ejercicio 2
Date cuenta de que guardar rencor también es pecado. Al haberle retenido los pecados a esta persona, fallaste en administrar la gracia de Dios. Arrepiéntete de tu pecado.

Ejercicio 3
Haz las paces con esta persona y comparte con ella la Cena del Señor. (Si no está presente en la asamblea, visítale y lleva una comida para compartir.)

Ejercicio 4
Todos los días de esta semana, ora por esta persona.

Comments

Popular posts from this blog

18. Las Bodas del Cordero

17. El Banquete

7. Ama al Mundo