14. Liberación (parte 1)
JESÚS ECHABA FUERA LOS DEMONIOS
Lucas 11:20Si por el dedo de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a ustedes el reino de Dios.
Lc. 13:32-33
He aquí echo fuera demonios y realizo sanidades hoy y mañana, y al tercer día termino. Sin embargo, es necesario que yo siga mi camino hoy, mañana y pasado mañana porque no es posible que un profeta muera fuera de Jerusalén.
Juan 14:30
Viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí.
EL ENDEMONIADO EN LA SINAGOGA
Mr. 1:21-28; Lc. 4:33-37
Entraron en Capernaúm. Y en seguida, entrando él en la sinagoga los sábados, enseñaba. Y se asombraban de su enseñanza porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.
Y en ese momento un hombre con espíritu inmundo estaba en la sinagoga de ellos, y exclamó diciendo:
—¿Qué tienes con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido para destruirnos? Yo sé quién eres: ¡el Santo de Dios!
Jesús le reprendió diciendo:
—¡Cállate y sal de él!
Y el espíritu inmundo lo sacudió con violencia, clamó a gran voz y salió de él derribándolo allí en medio de todos pero sin hacerle ningún daño. Todos se maravillaron, de modo que discutían entre sí diciendo:
—¿Qué palabra es esta, que con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos, y salen?
Y pronto se extendió su fama por todas partes, en toda la región alrededor de Galilea.
- Los escribas tenían conocimiento bíblico, pero no tenían autoridad.
- Había un endemoniado en la sinagoga. ¿Tan siquiera lo sabían los escribas?
- Los demonios saben quién es Jesús y lo que les hará en el día final.
- Jesús no acepta alabanza de los demonios, ni conversa con ellos.
- La Palabra de Dios tiene autoridad y poder.
- Después de esto, Jesús fue predicando en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echando fuera los demonios. (Mr. 1:39)
LOS GADARENOS
Mt. 8:28-34; Mr. 5:1-20; Lc. 8:26-39
Navegaron a la tierra de los gadarenos, a la otra orilla del mar. Apenas salido Jesús de la barca, le vinieron al encuentro dos endemoniados que habían salido de los sepulcros. Eran violentos en extremo, tanto que nadie podía pasar por aquel camino. [Uno de ellos era] un hombre de la ciudad de quien un espíritu inmundo se había apoderado desde hacía mucho tiempo. Para guardarlo, muchas veces había sido atado con grillos y cadenas pero él había hecho pedazos las cadenas y desmenuzado los grillos, y era impelido por el demonio a los desiertos. Desde hacía mucho tiempo no había llevado ropa, ni vivía en una casa, sino entre los sepulcros. Nadie lo podía dominar. Continuamente, de día y de noche, andaba entre los sepulcros y por las montañas gritando e hiriéndose con piedras.
Cuando vieron a Jesús desde lejos, ellos lanzaron gritos diciendo:
—¿Qué tienes con nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?
El hombre corrió y se postró delante de él.
Jesús le mandó:
—Sal de este hombre, espíritu inmundo.
Y clamando a gran voz dijo:
—¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te ruego por Dios que no me atormentes.
Jesús le preguntó:
—¿Cómo te llamas?
Y él dijo:
—Me llamo Legión, porque somos muchos.
Y le rogaba mucho que no los enviara al abismo.
Allí cerca de la montaña estaba paciendo un hato de muchos cerdos, y los demonios le rogaron diciendo:
—Si nos echas fuera, envíanos a aquel hato de cerdos, para que entremos en ellos.
Jesús les dijo:
—¡Vayan!
Cuando los demonios salieron del hombre, entraron en los cerdos; y el hato, como dos mil cerdos, se lanzó por un despeñadero y se ahogaron en el lago.
Al ver lo que había acontecido, los que apacentaban los cerdos huyeron y dieron aviso en la ciudad y por los campos. Y lo contaron todo en la ciudad, aun lo que había pasado a los endemoniados. Toda la ciudad salió para ver qué era lo que había pasado. Llegaron a Jesús y hallaron al hombre de quien habían salido los demonios, sentado a los pies de Jesús, vestido y en su juicio cabal.
Los que lo habían visto les contaron cómo había sido salvado aquel endemoniado y lo de los cerdos. Entonces toda la multitud de la región de los gadarenos le rogó a Jesús que se apartara de ellos y que saliera de sus territorios, pues tuvieron miedo.
Y mientras Jesús entraba en la barca, el que había sido poseído por el demonio le rogaba que le dejara estar con él. Pero Jesús no se lo permitió sino que le dijo:
— Vuelve a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas ha hecho el Señor por ti, y cómo tuvo misericordia de ti.
Y él se fue proclamando por toda Decápolis cuán grandes cosas Jesús había hecho por él, y todos se maravillaban.
- Los demonios buscan destruir a su víctima, pero también quieren conservar su casa.
- Existe una relación entre los demonios, los animales inmundos, y los lugares desiertos.
- Los demonios saben que en el final de los tiempos serán atormentados en el abismo.
- No importa cuán endemoniado esté alguien, Jesús puede liberarlo y restaurarlo.
- Con las maravillas de Dios, algunas personas se arrepienten y se convierten, pero otras no.
- La liberación es primeramente una bendición personal, luego familiar, finalmente comunal.
LA MUJER CANANEA
Mt. 15:21-28Jesús se fue a las regiones de Tiro y de Sidón. Entonces una mujer cananea, de nacionalidad sirofenicia, que había salido de aquellas regiones, clamaba diciendo:
—¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio.
Pero él no le respondía palabra. Entonces se acercaron sus discípulos y le rogaron diciendo:
—Despídela, pues grita tras nosotros.
Y respondiendo dijo:
—Yo no he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.
Y entró en una casa, pues no quería que nadie supiera que andaba por esa región, pero no pudo esconderse. Más bien, en seguida vino la mujer y se postró a sus pies diciéndole:
—¡Señor, socórreme!
Él le respondió diciendo:
—Deja primero que se sacien los hijos, porque no es bueno tomar el pan de los hijos y echarlo a los perritos.
Ella respondió y le dijo:
—Sí, Señor. Pero aun los perritos debajo de la mesa comen de las migajas de los hijos.
Entonces respondió Jesús y le dijo:
—¡Oh mujer, grande es tu fe! Por causa de lo que has dicho, sea hecho contigo como quieres. Ve; el demonio ha salido de tu hija.
Y cuando ella se fue a su casa, halló a su hija acostada en la cama y que el demonio había salido.
- La liberación es "el pan de los hijos".
- El Evangelio es para todos, pero había un diseño: primero a los judíos, después a los gentiles.
- Fueron gentiles los que sorprendieron a Jesús con su fe, porque anticipaban el tiempo de su visitación.
TAREA
Haz los siguientes ejercicios durante una semana. Luego haz click aquí para reportar tu avance.Ejercicio 1
MEDITA: ¿A qué crees que se deba que Jesús echó fuera tantos demonios sin mayor esfuerzo?
Ejercicio 2
EXAMÍNATE: ¿Eres libre? ¿Estás disfrutando libertad plena, día tras día? ¿Crees que haya áreas de tu vida donde el diablo tiene algún control?
Ejercicio 3
ORA: Pídele al Señor que te libere de toda influencia de demonios.
Ejercicio 4
ACCIONA: Deja de ver lo que no debes. Deja de escuchar lo que no debes. Deja de pensar en lo que no debes. Deja de hablar lo que no debes. Deja de hacer lo que no debes.
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